La clave sobre el miedo a hablar en público. Aquí va...


Muchos de nuestros alumnos y lectores se inscriben principalmente porque sienten miedo o nerviosismo al hablar en público. En los casos más críticos, estas sensaciones son incontrolables al punto de la parálisis. En el mejor de los casos, se expresa como sudoración de manos, temblor, bajo control del lenguaje corporal y muletillas.


El problema surge cuando esto se interpone en nuestra carrera profesional, nuestra vida privada y nuestras relaciones. Para muchos es la piedra de tope para seguir ascendiendo en nuestras carreras, lanzar su propio negocio o cambiar el mundo.

Todo esto se debe a que nos relacionamos con el miedo de manera incorrecta, contraria a como realmente deberíamos actuar.

Imagina que estamos en la era mesozoica, rodeados de dinosaurios enormes con dientes tan afilados que podrían destruir nuestros huesos más fuertes en tan solo un segundo. Imagina que te encuentras de frente con un enorme carnívoro a quien le pareces una delicia para el postre (esto nunca pasó...). Tu cuerpo, maquina perfecta y fiel aliado en la supervivencia de todas las especies por las que hemos pasado, los pasados 80 millones de años, te golpea con un miedo escalofriante: manos temblorosas, piel de gallina, pupilas contraídas, músculos tensos y tu corazón, latiendo a 180 latidos por minuto. En este escenario tu instinto te llevará por dos caminos: paralizarte, una de las reacciones clásicas del miedo o correr despavorido para salvar tu vida. Aquí viene la clave del miedo.